30 may. 2017

Las vueltas que damos en el edredón de tu cama

No tenía mucho para darle: unas alas rotas, media sonrisa y un poco de helado.
Parecía de esas personas que no saben si necesitan ser rescatadas o rescatarse a sí misma.
Pero por aquel entonces, me daba igual quién tirase del salvavidas, si yo, o él.

Me salvaba cada día con mensajes, con canciones, con abrazos y luego, con besos.
Yo misma sé que guardabamos mensajes encriptados. 
Todos, todos, para decirme "Te quiero". 
Cuando me decía "Solo tienes ojos", se dejaba delatar por cualquiera de sus gestos en una terrible muestra de cariño -de la que perdía miedo cada día.

Y a fin de cuentas, era un miedo bonito.

Veíamos la tele a ratos, hacíamos el amor sin freno y al final, me miraba con esos ojos. 
Los ojos de alguien que tiene un tesoro.

Entonces comprendí que tenía toda la vida para quererme y no dejarle ir.

11 nov. 2012

Estado de Prueba

''He aprendido que los amores, pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche. Que grandes amigos pueden convertirse en grandes desconocidos, y que por el contrario, un desconocido puede volverse alguien inseparable. Que el "nunca más" nunca se cumple y el "para siempre" siempre termina". Que el que quiere, lo puede, lo sigue, lo logra y lo consigue. Que el que arriesga no pierde nada, y el que no arriesga, no gana. Que si quieres ver a una persona, búscala, mañana será tarde. Que el sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional. Y sobre todo, he aprendido que no sirve de nada, seguir negando lo evidente.''

29 oct. 2012

De cuando me enamoré

Y de repente creo en el karma. Llega algo o alguien que te saca de las profundidades de la amargura y la duda y como un volcán te lanza a lo más alto y te promete un no caer y un cosquilleo duradero, ese que se tiene en el despegue de un avión; y yo le creo y me subo a lo más alto de la locura y me dejo llevar por lo que me toque y me siento más viva que nunca y no necesito razones, ni pararme a pensar un momento a dónde voy, porque ya me da igual, porque sé que llegue a donde llegue, no tendré porqué alguno de decir espera, que me bajo aquí. Porque ahora, mi parada es la suya.

23 sept. 2012

Cuéntame eso de que las caricias son más fuertes que los golpes

Pasar, no pasa ni el tiempo. No pasa nada si pasa de todo. Y si pasa de todo, haremos como si nada. 
Por decir, te diré que tengo ganas de tus ganas, de decirte venga y que me digas vale. Que me hables en mayúsculas de excesos y cristales empañados. 
Saber, sabía poco de ti por aquel entonces. Que eres más de rotos que de descosidos. Que eras más de impulsos que de casualidades.
Y por hacer, harías mil historias de noche, pero de noche no me harías el amor.
Perder, no perdí ni los pantalones. Perdí la cabeza y más tarde, la perdiste tú.
Que eres obsesión. Que fuiste septiembre y eres mayo. Que si por alguna casualidad apareces mañana, te diré que yo soy más un descosido que un roto. Que las casualidades existen. Que estás a un vestido y media cremallera de seducirme, y que te dejo que me cuentes mil historias si después me haces mil veces el amor.
Tú di vale, que de los cristales empañados, ya me encargo yo.