3 abr. 2013

Aprendiz de pez

Normalmente las cosas grandes de la vida, están formadas por cositas pequeñas. 
Las canciones están formadas de notas, ritmos y melodías.
El mar está formado por agua y sal, y es ese mundo en el que viven otro seres vivos, en el que nosotros nos adentramos en verano y a veces nos asfixiamos o respiramos agua y no sabemos cómo, pueden vivir ellos allí.
Tal vez llegue un día en el que de tanto ahogarnos o asfixiarnos, podamos respirar bajo agua y que nuestros pulmones no necesiten oxígeno. El hombre del agua diría yo. Pero quizás, no lo consigamos. Quizás nos demos cuenta de que intentarlo, sería un mero suicidio y que lo más lógico sería parar y descansar un poco.
También cabe la posibilidad de que fallando en el intento de convertirnos en pez, logremos mantener la respiración bajo el agua y desarrollemos nuestra capacidad pulmonar y solo quizás, algún día, podremos sobrevivir de ello. 
La vida es ese mar que nos ahoga y que nos tiene cogidos por el cuello, el que nos asfixia y nos pone contra la pared y el que nos inunda; pero nosotros, pequeños aprendices de pez, debemos ser fuertes, tener cuidado con las grandes corrientes, batir las feroces olas y saltando lo suficiente, coger aire fresco y volver a nadar para seguir nuestro camino hacia donde la corriente nos lleve. 

1 comentario:

  1. :) me gusta

    Me has recordado a uno de mis libros preferidos, bueno a una parte de su divertidisimo prólogo:

    Cada vez eran más los que pensaban que, en primer lugar, habían cometido un gran error al bajar de los árboles. Y algunos afirmaban que lo de los árboles había sido una equivocación, y que nadie debería haber salido de los mares.

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